Tag Archive | Switchfoot

Zwänzg tuusig

Este blog pasó hoy la cifra redonda de las 20.000 visitas. ¡Gracias! He pensado en dos cosas para ‘celebrarlo’:

Primera, titular el post  en una lengua rara (como haría Flickr): el suizo-alemán, que tiene sus 4,5 millones de hablantes en el país helvético y es la lengua en la que crecí los primeros años de mi vida.

Y la segunda, seleccionar aquí algunos de los posts que en todo este tiempo más lecturas han acumulado:

  1. Casarse… ¿para qué? Ilusión (2013)
  2. Ser ‘cool’ no es tan sencillo: Hip, hip, hipster (2013)
  3. Un trayecto de tren entre Barcelona y Girona: Crisis (2013)
  4. irse de compras: Territorio hostil (2012)
  5. Colarse en una charla política: Poner la oreja (2012)
  6. La conciencia y el botón de ‘donwload’: Megaexcusas (2012)
  7. Imaginarse lo de Snwoden, antes de Snowden: Expropiar mi timeline (2012)
  8. La humillación como modelo de negocio: Ryanfare (2012)
  9. Sunderland, una ciudad industrial de Inglaterra: Ha’way (2011)
  10. El terror de vivir en Corea del Norte y que muera el dictador: Lágrimas de miedo (2011)
  11. El pueblo donde nací: Guíxols, Sant Feliu (2011)
  12. La ciudad: Barcelona (2010)
  13. Mozart y Salieri: Wolfgang (2010)
  14. Un fenómeno político en el Reino Unido: Eran pocos y llegó Nick Clegg (2010)
  15. Corriendo arriba y abajo: Signos de puntuación (2010)
  16. El ideólogo de Switchfoot. Jon Foreman y los interrogantes (2009)

 

Sound 2011 (II)

Quedan sólo días para acabar el año. Aún con la Navidad muy presente, aquí va la segunda parte de las canciones interesantes de 2011. Las del anterior post estaban más escondidas. Estas seguro que sonarán más.

THE STROKES – Macchu Picchu

Ya pueden recibir las críticas que quieran, pero la música de The Strokes camina, y camina muy bien. Genial como cuidan el sonido, cada nota cuando toca. Para que después Casablancas pretenda que canta con desgana (¡venga ya!).

[youtube:http://www.youtube.com/watch?v=3JxoUo43Zg8%5D

COLDPLAY – Hurts like heaven

Lo nuevo de Coldplay tiene sus detalles decepcionantes, como los tracks sin demasiado sentido con sólo un coro facilón. Esta pieza, sin embargo, sí está  a la altura. Cada vez más trabajadas las guitarras de  Jonny Buckland. Una gran pieza, de principio a final.

[youtube:http://www.youtube.com/watch?v=bECRafNtY_s%5D

SWITCHFOOT – Selling the news

“Vice Verses” es una giro de tuerca más a la simplificación a la que van disco tras disco la banda de San Diego. Paso a paso, han vuelto a sus inicios. Cada vez más mensaje en menos palabras. Y esta es todo manifiesto contra la utilización de los medios de comunicación como herramienta para ocultar la verdad.

[youtube:http://www.youtube.com/watch?v=kDPOu0Tmlv4%5D

FOO FIGHTERS – I should have known

Foo Fighters ya hace tiempo que se desprendió de la sombra de Nirvana. Acumulan canciones para hacer 2 álbumes de Greatest Hits (llevan uno). Hacen lo que quieren hacer, y lo hacen como pocos. “We don’t use computers and stuff like that, we just do rock’n’roll”. Genial el disco entero, de arriba a abajo. Esta, dedicada a Kurt Cobain: “I cannot forgive you yet”.

[youtube:http://youtu.be/k8zC6hKhbVk%5D

RADIOHEAD – Lotus flower

El baile de Thom Yorke es muy raro. Pero tampoco no hay nada nuevo en eso, los genios se permiten esas cosas. Lotus Flower es una canción que, como la mayoría de temas de Radiohead, crece cuanto más la escuchas. ¡La capacidad de crear ambientes de Radiohead sigue siendo sorprendente!

[youtube:http://www.youtube.com/watch?v=cfOa1a8hYP8%5D

Cinco canciones para cerrar 2009

Cinco canciones de 2009. No son las mejores, ni las más escuchadas, ni las más valoradas. Pero todas tienen un significado profundo que puede dar un enfoque nuevo al año que se acaba. Después de las tres recomendaciones de Daniel Jándula la semana pasada, aquí van 5 canciones que han destacado individualmente.  A lo mejor alguna de ellas incluso nos apunta a algo que hasta ahora aún se nos había escapado, este año.

U2- Moment of surrender. Será un clásico de U2. En Barcelona, abriendo la gira mundial del nuevo No line on the Horizon, Bono acabó la traca de canciones con esta joya. Gracias en parte a los cinco acordes con los que el synth marca la base que se extiende por toda la pieza, “Moment of Surrender” atrae desde el primer momento por su calidez, que anticipa algo creíble. Y entonces entra la voz de Bono, muy desgarrada, cantando desde un lugar profundo, hacia arriba, frases lanzadas al cielo, pero mirando hacia el suelo. En un momento, parece que el irlandés se ha quedado a  solas con Dios: “En el momento de la rendición, en el que la visión estaba por encima de la visibilidad, (me plegué sobre mis rodillas), no veía los que pasaban por mi lado, y los que pasaban no me veían a mí”. Es un encuentro de uno a uno entre alguien que “ha jugado con fuego”, que ha “estado en todos los agujeros negros”, y un Dios que sigue ahí. “Mi cuerpo suplica volver, pide volver a mi corazón, al ritmo de mi alma”.

Relient K- Sahara. Vaya disco el de este año. Nuevos ambientes, y melodías que empiezan a romper definitivamente con todo el punkpop surfero anterior. Un álbum de 15 canciones trágicas, temático, es la forma en que parece que Matt Thiessen expresa su año de duelo. Escuchando los temas, a uno casi le sabe mal tener una mirada tan cercana a todo lo que ha significado su frustrada relación con la persona con la que se iba a casar. Letras que intentan describir la vergüenza, la frustración, el deseo de desaparecer, en un álbum producido a medida de un músico superdotado que parece haber perdido su identidad, que ya no entiende nada. “Sahara” (que va en un pack junto a “Oasis” y “Savannah”) avanza al ritmo de quién en su mente cree que arrastrándose por la arena llegará a huir de lo que le quema. Thiessen habla del león que no sabe si perdió el trono por su orgullo o por sus mentiras, y del viajero con exceso de confianza que se metió en el desierto y ahora espera detrás de una duna a que caiga la siguiente noche. No hay agua, no hay recursos propios, así que queda gritar: “Te pido una cosa. Sólo una cosa. Nunca me dejes ir. Aunque yo te dé la espalda”.

Coldplay- Death and all his friends. Es la pieza más entrañable de Viva la Vida. De hecho, es el contrapunto a la épica canción sobre reinos perdidos y mil significados que ya todos hemos escuchado demasiado (la del “Ooooh-oooh-oh, Ooooh-oooh-oh”, cantado a coral). Ésta última canción es más sincera, es más transparente que el punto álgido del disco, y en lugar de vender adrenalina, retrata en tres increíbles cambios de ritmo algunas breves reflexiones sobre a dónde se va después de vivir la vida. Así Coldplay cierra un álbum redondo (de los que hay que escuchar de un tirón) y todo parece que queda en paz. Una sensación que en lo musical cuadra (vaya broche genial con la outro). “Death and all His friends” empieza como una nana, cambia a un compás que se desequilibra para ir creciendo a una melodía algo incómoda pero intrigante, y un riff de guitarra que busca algo que no encuentra. Para acabar con una declaración final: “No quiero reciclar venganza, no quiero seguir a la muerte y a todos sus amigos”. La vida y su final no se pueden hacer caber en un disco, y en ello está la profundidad de esta canción.

Switchfoot- My song: I’m on the run / I’m on the ropes this time / Where is my song? I’ve lost the song of my soul tonight / Sing it out / Sing it out / Take what is left in me / And make it a melody / Sing it out / Sing out loud / I can’t find the words to sing / You’d be my remedy / My song / My song /I’ll sing with what’s left of me / Where is the sun? / Feel like a ghost this time / Where have you gone? / I need your breath in my lungs tonight / Sing it out / Sing it out / Take what is left in me / Make it a melody / Sing it out / Sing out loud / I can’t find the words to sing / You’d be my remedy / My song // I’m holding on / I’m holding on to you / My world is wrong / My world is a lie that’s come true / And I fall in love / With the ones that run me through / When all along all I need is you. -A Jon Foreman le han dejado escribir una canción sobre lo algo que muchos viven y no saben cómo expresar.

Jars of Clay – Two Hands. Se comenta por foros y webs que The Long fall back to Earth es uno de los discos más destacados de esta ya muy experimentada banda. Lo que está claro es que siguen trabajando como el que más en la música, que se lo toman como profesión. Nuevo disco en 2009, pues, ya hemos perdido la cuenta, en el que destaca especialmente “Two Hands”, por expresarse tan sencillamente. Las contradicciones de una casa dividida contra sí misma, de un mentiroso que tiene sed de una verdad absoluta. “Si sólo mis dos manos hicieran los mismo, y no usara una para acercarte y otra para apartarte”, si sólo “abriera los ojos” concluye una melodía muy pop que funciona. Para Jars of Clay la fórmula también es rendirse y empezar un nuevo día. Un nuevo año con el cambio real.

[Lo mejor para escuchar estas canciones es Spotify  (legal y gratuito).  El formato vídeo también funciona, pese a perder calidad de sonido.]

Un buen 2010, lleno de melodías con sentido, y palabras que les den contenido!

Publicado en P+D

Jon Foreman y los interrogantes

Ser independiente no es tan fácil. Switchfoot está a punto de sacar su nuevo disco, y esta vez será por su propia cuenta. Como cuando empezaron, hace más de una década, sin el lastre en el que se había convertido el major-label Sony BMG.

Durante diez años, la banda ha enganchado a un público muy heterogéneo. Desde adolescentes que les han descubierto gracias a las bandas sonoras de sus películas preferidas hasta treintañeros que habían guardado en secreto todo lo producido antes de “Beautiful Letdown”, el disco que por portada llevaba una piscina sin una gota de agua. Una genial metáfora de lo que su música quería expresar antes de que muchos empezaran a hablar de ellos.

En un vídeo que sirve de trailer a “Hello Hurricane” (noviembre de 2009) Jon Foreman, líder del grupo, explica por qué han decidido “deconstruir” todo, y volver a bajar los escalones por los que habían subido. Da detalles de cómo la banda se ha montado su propio estudio de grabación, y cómo cayó la decisión de renunciar a la seguridad de un contrato con una gran compañía (Sony BMG es el paraguas de grupos como Foo Fighters, System of a Down y pop stars como Beyoncé).

Pero volver atrás ha sido más difícil que simplemente darse la vuelta. Explica Foreman que el aire fresco choca, que recuperar la libertad les ha llevado a una “tormenta”, en un proceso que les ha cargado aún con más responsabilidad. El disco parecía que no se perfilaba, y el baremo para que una nueva canción fuera aceptable se había puesto muy alto: “Si no lloras cuando estás cantando una canción, ¿por qué la estás cantando? Es decir, si no crees lo que estás cantando, no tiene sentido cantarlo”. La expresión de Jon cuando habla de estos cambios muestra como tras haber dejado atrás la carga de una compañía que ha querido dictar su identidad, la presión se ha trasladado ahora al reto de redescubrir qué es lo que Switchfoot quiso ser. “Hemos escrito unas 90 canciones para este disco”, explica su hermano Tim, pero la mayoría acababan hundidas “en nuestro propio criticismo el día después”.

Durante estos últimos años, Jon parecía haber estado evadiéndose para expresarse sinceramente en otros proyectos, como el cuádruple Fall / Winter / Spring / Summer (año) o Fiction Family (2009). Pero ahora la marca Switchfoot vuelve a ser el espacio en el que pararse, sentarse, ser honesto y enfrentarse al cometido de escribir sin tapujos.

Y la expectación es grande, porque más de uno está convencido de que el líder de Switchfoot es uno de los mejores compositores de su generación. Y la forma con la que describe su ilusión por la nueva sinceridad promete. La música de Foreman ha apuntado siempre a los agujeros por los que nuestra sociedad se desangra. Toca la fibra porque su lenguaje no es político, no habla de males generales, ni siquiera de sistemas que derribar. Sus canciones huyen de lo ideológico, no buscan la culpa en lo externo.

Lo que rompe un corazón es el propio corazón de cada uno. “Soy mi propia aflicción, mi propia dolencia”, canta en el nuevo single, Mess of me. Jon Foreman apunta a que lo que falla no está ahí fuera, sino mucho más cerca de lo que parece. Así que el californiano hincha el deseo por más, por llenarse con vida. Vida en mayúsculas, como la que describió en su momento en “On Fire” (Beautiful Letdown, 2003):

They tell you where you need to go
They tell you when you’ll need to leave
They tell you what you need to know
They tell you who you need to be

But everything inside you knows
There’s more than what you’ve heard
There’s so much more than empty conversations
Filled with empty words

And you’re on fire
When He’s near you
You’re on fire
When He speaks
You’re on fire
Burning at these mysteries

Give me one more time around
Give me one more chance to see
Give me everything You are
Give me one more chance to be… (near You)

Cause everything inside me looks like
Everything I hate
You are the hope I have for change
You are the only chance I’ll take

When I’m on fire
When You’re near me
I’m on fire
When You speak
And I’m on fire
Burning at these mysteries
These mysteries…

I’m standing on the edge of me
I’m standing on the edge of everything I’ve never been before.
And I’ve been standing on the edge of me
Standing on the edge

You’re the mystery

Foreman no es un romántico. Romanticismo es el deseo de escapar de la realidad, para aspirar a un ideal. Cristianismo, en cambio, es desear por encima de todo la Vida, querer depender totalmente de quién la creó y quién puede acabar con el desastre de todo lo que hay en nosotros. Foreman, definitivamente, no es un romántico. Es, simplemente, uno más que ha probado la paz, y desde entonces siente la necesidad de hacer preguntas incómodas. Sobre la vida. Sobre los sentidos.

El líder de Switchfoot formula tantos interrogantes como canciones escribe. Preguntas que aunque lo parezca, no son retóricas. Porque la respuesta a todas ellas es un hombre que se caracterizó precisamente por eso, por hacer preguntas incómodas: Jesús. Fue el que propuso lo de VIVIR en mayúsculas.

Publicado en Entrelíneas y P+D

5 videoclips más: Rock (y 2)

Mae: “Suspension”. Ambiente country para un grupo poco promocionado pero con canciones que llegan al alma, como ésta. Un niño, una granja y un experimento. ¡Y vaya colores!

Disciple: “Scars Remain”. Otro clip en la América rural, aunque el sonido no tenga nada que ver con el anterior. Rock de garaje para una banda experimentada. Miedos transmitidos con un sonido muy maduro.

Audio Adrenaline: “Ocean Floor”. Un clásico del rock hecho por cristianos. Los continuos problemas con la voz del cantante (Mark Stuart) acabaron con la carrera del grupo, pero Audio A deja algunos temas en la mente de los ahora veinteañeros. Sol y playa en este vídeo.

Thousand Foot Krutch: “Puppet”. Un poco de Old School. A alguno le saldrá la sonrisilla viendo la pinta de lo chavales, pero este punk surfero que hacían por entonces seguramente sea lo más auténtico que TFK hayan hecho hasta ahora. Entrañable introducción a la canción, por cierto.

Emery: “The Party Song”. Una video que duele de ver. Emery hablan de fiestas que no se acaban aunque uno quiera, de drogas, abusos y vidas rotas. Interesante la alternancia de voces en una canción sobre hijos pródigos.

Son 11 recomendaciones, pero lógicamente, hay mucho más que descubrir. Muchos grupos formados por cristianos tocan a un buen nivel. No sólo tienen mensaje, sino buena música para empaquetar lo que quieren transmitir.

.

(viene de Seis videoclips con message: Rock (part 1))

[también en P+D]

6 videoclips con message: Rock (1)

Los videoclips son desde hace años casi más música que las propias notas, para el gran público. Aunque ahora MTV ya sólo emita ‘reality shows’ y concursos pasados de vueltas, fue esta la cadena que puso en marcha en 1981 la fábrica que une Music y Television. A partir de entonces se ha ido creando un mundo de la canción grabada en vídeo que ha llevado a la aparición de canales de música que han superado de largo al pionero (VH1, por ejemplo).

Y de todo esto, forman también parte bandas de inspiración cristiana. Y son muchas. Por ello, aquí va una selección de 11 clips (seis de momento) de 11 bandas líderes en el contexto Rock y Hard Rock, en estos momentos. No pretende ser un ranking, sólo un tipo de pica-pica para quién quiera conocer un poco de este ambiente.

.

.

Toby Mac (live): Jesus Freak. Para empezar, el ex Dc Talk con más proyección ahora, en un concierto live en Houston, recordando viejos tiempos con una versión de la canción de los 90’s. Impresionante el show que se monta sobre el escenario.


Demon Hunter: Fading Away. Otro grupo del que hemos hablado, esta vez en en el ámbito del metal. Cuando la banda se pone escribir melodías consiguen sonar muy potentes. Una canción sobre fracasos y perdón. Ojo al interesante puente musical en el minuto 2:50.


Kutless: Shut me Out. Una grupo joven, pero con mucho recorrido ya, surgido en el mundillo Nu Metal y que encontró su sitio con su disco más vendido: Strong Tower. El video es posterior, y rodado como una película de acción en una zona industrial. “No hay nada que puedas hacer que me calle de hablar la verdad”, dice el coro.


Switchfoot: Oh Gravity. De entre  sus muchos vídeos destaca éste, por estar hecho sin paisajes ni decorados, en un espacio sideral rojiblanco. La melodía rueda con la imagen, sin gravedad a la vista. Un temazo.


Flyleaf: I’m so sick. Ambiente de manicomio en un tema sobre la desesperación y la necesidad de curación.  Lacey Mosely se deja las cuerdas vocales entre el blanco asfixiante.


Fireflight: Unbreakable. Otra gran voz femenina cantando con convicción, aunque de forma diferente. Fireflight combina en este clip una melodía que engancha con una buena producción. El verde grisáceo es el color que les define por donde van.

Segunda parte, pronto.

[también en P+D]

Switchfoot… abriendo camino

Switchfoot significa algo así como “a pie cambiado”. En castellano es difícil de traducir. Pero incluso en inglés es un término que no se usa a no ser que se esté metido en el mundo de las olas y el surf. “Para nosotros el nombre tiene sentido, significa tomar una nueva postura que afronta la dirección opuesta”, explica el líder del grupo Jon Foreman. Junto a las playas de San Diego donde estos californianos aprendieron a ponerse sobre la tabla desde pequeños, se empezó a crear también un sonido clave para entender todo lo que ha pasado en la escena del rock con inspiración cristiana en estos primeros años del siglo XXI.

(…)

Como explica la mini-biografía en su web, el primer disco salió tan sólo una semana después que el componente más joven del grupo se graduara en High School. Legend of a Chin (1997) y New way to be Human (1999) no aspiraban a más que hacerse un huequecito en la escena del pop-rock independiente. Pero de golpe, en 2002, se acabó la música en la sombra. Habían recibido la oportunidad de escribir la canción principal de la película A walk to remember (Un paseo para recordar), una pieza que iba a ser interpretada por la protagonista en un momento clave del film. El impacto de la historia romántica fue enorme entre adolescentes y no tan adolescentes tanto en Estados Unidos como en Europa, y de pronto muchos teenagers se empezaban a preguntar quién había escrito la dramática “Only Hope”.
(…)

En 2005, Switchfoot sacaba Nothing is Sound, esta vez con un sonido más post-grunge, con guitarras por doquier y con ritmos acelerados. Empezaron muy alto

en las listas, llegando a colarse en el número 3 de Billboard, aunque sin llegar a vender ni la mitad de los discos del anterior álbum. Esta vez, los problemas los tuvieron con la todopoderosa Sony BMG, cuando Tim Foreman (el bajista del grupo) criticó duramente el nuevo sistema antipirateo que incluía el disco e incluso animó a sus fans a copiar la música, siempre que no fuera con fines comerciales. Más allá de la polémica, el disco combinaba canciones más irregulares (es verdad, alguna hay) con grandes temas como la trepidante “Politicians” y su crítica a la hipocresía, o “Easier than love”, una canción que da donde duele con frases como “todo el mundo se ha convertido en un romántico total desde que el amor se ha convertido en un kissing show”.

El artículo entero

A %d blogueros les gusta esto: