Tag Archive | Republicanos

Republicans TV

En España nos quejamos a menudo de que los líderes políticos sólo saben atacarse los unos a los otros. Pero aún quedan muy lejos del universo Estados Unidos.

Hoy empiezan en Iowa las primarias del Partido Republicano. Miles de personas, sin necesidad de ser miembros del partido, podrán votar a quien prefieren para enfrentarse a Barack Obama en las próximas elecciones, en noviembre.

El espectáculo casi cinemátografico de vídeos de destrucción masiva del enemigo político lleva ya algunas semanas llenando espacios de publicidad en los principales canales de televisión. Mitt Romney y Newt Gingrich, como favoritos, son los que reciben más ataques de sus compañeros en la disputa por liderar el Partido Republicano.

[youtube.com:http://www.youtube.com/watch?v=LfcOGWRfXdk%5D

Los anuncios son contra gente del propio partido. Con este nivel de virulencia ya ahora, cuesta imaginarse cómo serán los tv ads cuando haya acabado la batalla interna y los republicanos se lancen a intentar hundir a Barack Obama.

[youtube.com:http://www.youtube.com/watch?v=CWKTOCP45zY%5D

Ahora que aquí también hay un proceso de primarias, ¿copiarán Rubalcaba y Chacón el mismo estilo agresivo para convertirse en el o la líder del PSOE? Seguramente no, entre otras cosas porque las normativas de publicidad en España son mucho menos permisivas que en EEUU.

pd. Una curiosidad: La candidata Michelle Bachman parece que se ha pasado por este blog a copiar el título para una de sus webs de apoyo. Supongo que pedir una compensación por derechos de autor no llegaría muy lejos…

Anuncios

El rugido de los republicanos

Maiabean, Flickr.

Maiabean, Flickr.

No es como el escalofrío que sentí al ver la perfección inquietante de la inauguración de Pekín 08. Es algo diferente, pero también me ha hecho sentir incómodo. El rugido de los republicanos.

En Estados Unidos, ésta es la semana grande de John McCain y los conservadores, como lo fue la anterior para Obama y los liberales. Para los medios norteamericanos, de hecho, es la semana de Sarah Palin, en exclusiva. Es el centro de atención por su presunto tráfico de influencias en Wasilla, el pequeño pueblo del que era alcaldesa y por su también presunta ex militancia en un partido independentista de Alaska. Además, se habla de su afición por cazar osos y como no, del embarazo de una de sus hijas, menor de edad.

En silencio hasta ahora, le tocó por fin subir al escenario a rebatirlo todo. Desde el micrófono de la Convención Republicana. Y según CNN, Fox, MSNBC… no decepcionó. Hizo un discurso contundente y se atrevió a entrar en los temas polémicos con fuerza, defendiéndose “como se defiende una madre”. Hasta aquí, bien.

Pero me destacaron especialmente algunas cosas. Habiéndonos acostumbrado la semana pasada a las intervenciones de Joe Biden, Al Gore, Michelle Obama, Hillary Clinton, su marido Bill, y el propio Barack Obama, saltan a la vista al menos tres grandes diferencias entre las convenciones demócrata y republicana.

Una. El tono de los discursos. Es verdad que los demócratas se pierden muchas veces en las palabras grandilocuentes, en los términos abstractos (aunque en el discurso final de Obama hubo un saco lleno de promesas concretas), y en el lenguaje de las ideas absolutas. Pero las claves de fondo llegaban al oyente, daban ese buen rollo que parece que se le exige al partido, y todo tenía cierta ironía fina, que te hace tener una media sonrisa durante gran parte del tiempo, aunque no seas del club. Los republicanos, en cambio, no tienen ese tono. El discurso de Palin fue basto, abordando los temas uno tras otro, tal como venían. La ironía era más bien sarcasmo, y en lugar de dejarlas ir con disimulo, la ex-gobernadora de Alaska apuntaba directamente al objetivo, como dicen que hace con su fusil los fines de semana.

Dos. El público al que se dirigían los mensajes. Uno de los flancos que Obama ha querido tapar mejor desde un principio ha sido el de la política internacional. Por un lado, por la inexperiencia del candidato en asuntos exteriores, pero también porque sabe que es el preferido para la mayoría de los gobiernos del mundo. Por ello, conciente del revuelo que su carrera está causando a nivel internacional, sus palabras buscaban caer más o menos bien tanto en Europa, como en Rusia, como en Asia. Una visión abierta, en la que se remarcaba mucho el concepto “juntos”, también por lo que se refiere a las relaciones internacionales. Los republicanos, en cambio, parece que van a lo suyo. Como también sucede en España, la derecha estadounidense sabe que tiene sus votantes mucho más consolidados que su oponente. Así que van a piñón fijo. No buscan agradar a quien saben que seguro que no les va a votar. Y, como recordó un medio afín, el resto del mundo no vota, sólo los estadounidenses. Así que… menos concesiones al panorama internacional, menos laicidad patriótica y menos halagos al enemigo. Palin atacó frontalmente a Obama y removió los instintos de guerra primarios: “los demócratas hablan mucho de Irak, pero no han dicho ni una vez la palabra ‘victoria’!”, mientras los asistentes gritan “boooo!”.

Y tres. El ambiente. Después de ver todos los discursos, me dió la sensación que el aire que se respiraba en la convención demócrata era de entusiasmo. Más allá del hecho que se trata del primer candidato afroamericano, que se había recuperado la unión, y demás hitos importantes para el partido. Las caras de la gente eran de euforia (cosa lógica, todos estaban convencidos hasta la médula desde inicio). Entre los asistentes al discurso de aceptación de la candidatura había obreros de fábrica, familias al completo, madres trabajadoras y jóvenes entusiasmados. También estaba estudiada la cantitad de personas de procedencia latina y afroamericanos que ocupaban la platea central. La puesta en escena funcionaba. Se transmitía diversidad, y en los ojos brillantes de quienes escuchaban con más atención hasta se leía esperanza en recuperar el sueño americano (en el que tanto insistió Obama). Entre los republicanos, en cambio, la diversidad sólo estaba entre los atuendos del público. Había la zona de sombreros cowboy, como 3 hileras seguidas. Había la sección de empresarios o vip’s (bueno, ésta también la habían tenido los demócratas) y la zona veteranos de guerra (identificables fácilmente por su gorra verde cargada de condecoraciones). Aquí el ambiente no era tan emocional, sinó más bien crispado. Las caras de los asistentes daban la sensación de estar esperando para levantarse a abuchear a los demóratas a la mínima consigna, o a reír con algun comentario sobre la inexperiencia de Obama.

John McCain, pese que de una forma diferente a la de su contrincante, también profesa su propio “Cambio”. Ha roto con George W. Bush en algunos temas. Y su carrera política tiene varios momentos en que se ha desmarcado de la línea del partido. Pero el olor de su partido, en esta convención, sigue recordando mucho a los políticos conservadores y ultrapatrióticos que han dominado Washington en los últimos años.

A %d blogueros les gusta esto: