Tag Archive | Nick Clegg

Zwänzg tuusig

Este blog pasó hoy la cifra redonda de las 20.000 visitas. ¡Gracias! He pensado en dos cosas para ‘celebrarlo’:

Primera, titular el post  en una lengua rara (como haría Flickr): el suizo-alemán, que tiene sus 4,5 millones de hablantes en el país helvético y es la lengua en la que crecí los primeros años de mi vida.

Y la segunda, seleccionar aquí algunos de los posts que en todo este tiempo más lecturas han acumulado:

  1. Casarse… ¿para qué? Ilusión (2013)
  2. Ser ‘cool’ no es tan sencillo: Hip, hip, hipster (2013)
  3. Un trayecto de tren entre Barcelona y Girona: Crisis (2013)
  4. irse de compras: Territorio hostil (2012)
  5. Colarse en una charla política: Poner la oreja (2012)
  6. La conciencia y el botón de ‘donwload’: Megaexcusas (2012)
  7. Imaginarse lo de Snwoden, antes de Snowden: Expropiar mi timeline (2012)
  8. La humillación como modelo de negocio: Ryanfare (2012)
  9. Sunderland, una ciudad industrial de Inglaterra: Ha’way (2011)
  10. El terror de vivir en Corea del Norte y que muera el dictador: Lágrimas de miedo (2011)
  11. El pueblo donde nací: Guíxols, Sant Feliu (2011)
  12. La ciudad: Barcelona (2010)
  13. Mozart y Salieri: Wolfgang (2010)
  14. Un fenómeno político en el Reino Unido: Eran pocos y llegó Nick Clegg (2010)
  15. Corriendo arriba y abajo: Signos de puntuación (2010)
  16. El ideólogo de Switchfoot. Jon Foreman y los interrogantes (2009)

 

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Colapso

Wikileaks filtra 400.000 documentos clasificados del Gobierno de Estados Unidos. Nick Clegg pide responsabilidades a Obama por ello (por qué sale siempre Nick Clegg, aquí?). La ONU también las pide. Facebook por su parte, no ha sabido controlar a Animal Farm para evitar que vendiera los datos de miles de usuarios a terceras empresas -y no datos como el email sino direcciones de tu casa, tus hobbies, etc…-.

Todos tenemos acceso a todo. De hecho, seguramente en 10 años la tecnología de la información habrá avanzado tanto que destruir a alguien públicamente será cosa de niños. De niños de 12 años, que con su ordenador podrán rastrear todo sobre tu vida, toda la información que gente que te conoce supieron sobre tí y decidieron colgar alguna vez, en algun sitio de la red. De hecho… ¿habrá algun político joven capaz de mantener la dignidad en su primer mes de estrellato? ¿Habrá algun profesor del que no sepamos todo antes que nos dé su primera clase? ¿Encontraremos a alguien con quién plantearnos una vida común, cuando sepamos todo lo que opinan otros sobre los momentos más bajos de su pasado?

Glurp. El futuro huele a colapso.

El nuevo parlamento ‘cuelga’ a algunos medios

Pasaron las elecciones, y después de una largo recuento -no se empezaron a aclarar los resultados hasta las 7 de la mañana-, las elecciones las ha ganado el Partido Conservador, con David Cameron como líder. Pero sorprendió lo que no pasó. Brown (aún Primer Ministro) no se desplomó como muchos deseaban -ningún periódico importante le apoyó en la campaña, mientras que los otros dos candidatos importantes recibieron apoyos explícitos de Times, Telegraph, Guardian, Sun, etc.

Más inesperado aún, Nick Clegg, el héroe de la campaña, no sólo no mejoró los resultados de los Liberal Demócratas sino que incluso perdió un parlamentario! Y aún así, y esto es lo más significativo… Cameron no ha conseguido la mayoría absoluta, en un sistema electoral (el británico) que pone todas las facilidades para crearlas.

Clegg, Cameron y Brown, en un acto en recuerdo militares muertos, tras las Elecciones. (Fuente: Getty Images)

Así que estamos ante un hung parliament. Es decir, ningún partido consiguió el poder absoluto. En cualquier otro país europeo (en la mayoría), no pasaría nada. Se hace una coalición de gobierno con dos o más partidos, y ya está. Más pluralidad en el poder y más garantía de negociación.

Pero en el Reino Unido, un hung parliament, como su nombre indica (“hung”=colgado) suena a malo, y los medios de comunicación lo habían vendido como una catástrofe. Así que una vez confirmada la situación, la presión sobre los partidos está siendo exagerada.

En cualquier otro país (otra vez), los partidos se tomarían una ronda de contactos de unas semanas, y después decidirían qué hacer. Aquí no. Los diarios y las televisiones privadas (sobretodo Sky) se desesperan más cada día que pasa, diciendo que no se puede soportar el vacío de poder.

Los partidos políticos, pues, se esfuerzan por hacer lo que pueden. En sólo 3 días, las negociaciones ya han avanzado mucho entre Conservadores y Liberal-Demócratas, y parece que puede haber acuerdo incluso antes de haber psado una semana desde las elecciones. Y por su parte, Gordon Brown ha dicho que dimitirá en septiembre. No son pocos avances.

Pero algunas empresas periodísticas no se aguantan la furia. Habían apostado tan fuerte por una victoria clara de los Conservadores que ahora no pueden aguantar tener que aceptar el posible premio descafeinado (que Cameron dependa de otro partido). Es el caso de Sky News, que desde el jueves se ha lanzado a desprestigiar todo lo que sea un estorbo para que Cameron se haga con el poder.

Un ejemplo es esta “entrevista” de la periodista de Sky Kay Burley, que en lugar de preguntar preguntas, se dedica a usar toda su oratoria para cargarse a un manifestante que defiende que se respete la postura de Nick Clegg de cambiar el sistema electoral (para hacerlo más representativo):

Y claro, la venganza de los manifestantes pocos después, gritando en directo “Echad a Kay Burley, no miréis Sky, mirad BBC!”:

O este otro debate raro, entre un político laborista, defendiendo a Brown (hasta aquí, normal), y el jefe editorial de Política de Sky News, Adam Boulton (es decir, un periodista), atacando a los Laboristas hasta perder los nervios:

Por último, esta portada del diario sensacionalista Daily Star (“Solucionadlo ya, payasos”):

Portada del Daily Star (11/05/2010)

Por qué toda esta furia? No es posible que algunos medios de comunicación confundan el interés de los ciudadanos con su propia frustración?

Es bueno que los medios de comunicación hagan la función de “perro guardián”, como apunta la famosa teoría. Pero de ahí a devorar cualquier cosa según intereses propios hay algo de distancia.

El problema parece éste. Cuando un diario o una televisión se mete a jugar en política, pierde la noción de la parcialidad, y a veces, la noción de la realidad. Y con ello se pierde, también, la credibilidad.

[Edit 11/05/2010 23’15 Esta misma noche se ha cerrado el pacto entre Conservadores y Liberal-Demócratas para un nuevo gobierno. David Cameron será Primer Ministro, y Nick Clegg será el segundo hombre fuerte.]

Eran pocos y llegó Nick Clegg

Clegg, Cameron y Brown, en el primer debate (Fuente: Reuters)

Aquí en el Reino Unido ya queda menos para las elecciones. Las más interesantes en mucho tiempo, comentan todos.  Después del dominio por 12 años de los laboristas (Blair y Gordon Brown), la batalla vuelve a estar abierta.

Hace 2 meses, o incluso uno, la cosa estaba hecha. David Cameron (con su carisma y su conservadurismo renovado) sería el ganador, y sin demasiados problemas, además. Los medios de comunicación, como explica D. Yelland en un artículo en el Guardian, se habían posicionado tanto a favor del candidato conservador, que ahora, cuando el guión escrito parece que empieza a girar, ya no saben bien qué hacer con su lealtad a Cameron.

El amarillo de Nick Clegg.

Lo que ha pasado es que en el bipartidismo británico se ha colado un tal Nick Clegg. De hecho, le han dejado colarse, en lo que es el peor error táctico que Labour y Conservatives (algo así como PSOE y PP en España) han hecho en mucho tiempo. En un gesto de misericordia, acceptaron que en el primer debate electoral televisado de la historia del Reino Unido, el pasado miércoles, participara el líder de los Liberal Democrats, el tercer partido, al que consideraban (ellos y todo el mundo) sin opciones a nada frente a los dos partidos históricos.

El problema es que Nick Clegg ganó el debate, contundentemente. Todo el mundo lo vió, todos los medios lo reconocen. Y lo siguiente es que en 5 días, ha crecido más de un 10% en las encuestas (diez por ciento!) y ya supera a Gordon Brown, el aún Primer Ministro (Presidente del gobierno). Así pues, estamos ante un increíble:

– Conservatives con Cameron: 33%

– Labour con Brown 28%.

– Lib Dems, con Clegg y todo el morro del mundo: 30% .

Quedan 2 semanas y media, el amarillo se ha colado entre el rojo y el azul, y todos parecen haberse vuelto locos. Cameron no se puede creer que alguien sea capaz de quitarle protagonismo con el juego de la “novedad, el carisma y el cambio”, cuando a él le ha costado 2 años y mucho esfuerzo aplicar a los votantes el mismo eslógan para desbancar a Brown. Clegg por su parte, con un equipo desconocido y una ideología ignorada por los diarios hasta ahora, intenta frenar la euforia de sus seguidores. Sabe que a partir de esta semana, los dos grandes partidos empezarán a apuntar hacia a él, que hasta ahora era ignorado como el participante de azúcar.

Brown y Cameron, tienen que ponerse de acuerdo en pinchar la "burbuja Clegg" (Fuente: Telegraph)

Toda la maquinaria de Cameron y Brown girará los cañones hacia el submarino (amarillo, en este caso) que se ha metido en aguas en las que nadie le había invitado. Decía hoy Clegg que su partido tiene un “documento de guerra de más de 700 páginas” para defenderse de los ataques que le caerán en lo que queda de campaña.

El otro problema que tendrá es que, ya sin el factor sorpresa, tiene que superar los 2 debates de TV que quedan, y conseguir distribuir sus votantes en un espacio más amplio, no sólo en las ciudades, como los tiene ahora.

Veremos qué pasa, pero si la cosa ya estaba emocionante con Brown y Cameron, la aparición de Clegg le va a dar aún más salsa al asunto. Y podría provocar, posiblemente, que no haya un ganador claro que se lleve la mayoría de parlamentarios, una situación desconocida aquí en el Reino Unido, donde hasta ahora sólo había habido, durante mucho tiempo, dos colores.

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