Pasta

Hoy me terminé el plato de pasta con salsa de tomate y tiras de bacon que me hice para comer. Tras una mañana intensa comí todo lo que pude. Ayer, en cambio, una parte del plato de cous-cous se fue a la basura al levantarme. También dos huevos que habían caducado en la nevera y unas lonchas del pack de salami abierto. Una naranja de zumo también se fue al cubo, estaba suelta en su rejilla desde hace una semana y empezaba a tener una capa blanca en una zona.

Por la tarde salí a correr. La mente queda más libre, esquivar coches y viandantes, y fijarme en detalles. Había hecho tres cuartos del recorrido, y aunque había dejado de trotar, caminaba con paso firme. En mi parte de la acera, más adelante, una señora de unos 50 años con un carro de compras lleno de cosas justo se retiraba tras mirar dentro del container que hay al lado del bar-Frankfurt. Había reemprendido la marcha, y mientras yo le ganaba terreno, me llamaba la atención su paso inseguro, una pierna parecía estar dándole muchos problemas. Al oír como me acercaba, hizo el gesto de medio girarse y se apartó a un lado con su carro, con sus bolsas de plástico colgando en los lados, esperando que la adelantara. La pasé justo a la altura del gimnasio, dentro se veía bastante gente subida en las máquinas. Le agradecí el  detalle de dejarme pasar y me contestó con un “de res”. Su gesto no era triste, pero allí estaba, a la hora de cenar, probablemente buscando comida.

Otras dos personas me han impactado últimamente. Se colocan en la calle contigua, frente al BBVA. Son un padre y una hija, los he visto un par de días festivos. Se sientan juntos, con un cartel bien escrito que dice que buscan trabajo y aceptan comida. Ella no es una niña, tiene la estatura de su padre y debe tener unos 15 años. Aquí en el centro de la ciudad, donde pasa tanta gente, probablemente haya colegas de su edad que pueden reconocerla, con su chándal, junto al padre, esperando que la gente se pare. Ni el padre ni hija tienen un gesto forzado, simplemente esperan, su necesidad no les quita una pizca de dignidad.

Y en el carrer major otro chico, es rumano. Tendrá 35. Viene cada día desde Barcelona, imagino que en metro. Tiene esposa (ella pide en la ciudad) y una hija pequeña. Mira a la gente a los ojos, a cada uno que pasa. Les dice “¡Bon dia!” con entusiasmo. Hablé con él hace unos meses, y quizás por eso, al pasar el otro día a toda prisa, tropecé. Le había visto de lejos, y, sinceramente, no tenía pensado pararme esta vez. Pero justo delante suyo se me medio dobló el tobillo. No me hice daño, me miró y me dijo: “estàs bé?”. Le dije que sí, sonreí, y seguí para adelante algo avergonzado.

Son tres ejemplos de las muchas personas que buscan salidas a su propia crisis en las calles de Badalona. Personas nuevas cada día con ganchos removiendo los containers que hay enfrente de mi bloque. No sé si todos viven en la calle, pero está claro que sí dependen de encontrar o recibir algo de lo que otros no necesitan.

Una cosa más, soy cristiano. Soy de los que creen en serio que el mensaje que salía de la boca de Jesús hace siglos aún hoy es real. Un mensaje que habla directamente a problemáticas personales. Él daba de comer a las personas mientras les hablaba de pan, de agua y de verdad. Él retó el estado de las cosas en su sociedad y ha seguido confrontando la realidad hasta ahora. Creo, además, que las buenas noticias tenían que ver con una transfomración que podemos no sólo sentir, sino también ver y palpar.

Al mismo tiempo soy consciente, hoy una vez más, que el cambio brota en un sitio invisible. Muy adentro, donde no es perceptible. Sé que la clave está en mi forma de observar la realidad y a las personas. No habrá un cambio tangible hasta que mi corazón deje de parecerse a una piedra y empiece a ser capaz de emocionarse. Sé también, que la clave está en comprender que yo no merezco nada de lo que tengo. Cuando lo entienda, podré unirme con más convicción a lo que dijo ese hombre que quiero imitar: “De gracia habéis recibido, de gracia dad”.

 

Anuncios

Etiquetas:

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: