Diciembre. La tos. Buen tiempo para pensar en la Navidad. Y hacer el ejercicio de mirar atrás a los últimos meses. Entre muchas otras cosas que quedaron, algunas canciones que consiguieron un sonido especial.
Aquí van 5. No pretenden ser las mejores. De hecho, algunas estaban bastante escondidas. Algún descubrimiento de última hora. Seguirá una segunda parte con algunos “hits” más oídos. Pero estas canciones no son menos interesantes.
FLEET FOXES – Helplessness Blues
“If I know only one thing it’s that everything that I see / Of the world outside is so inconceivable often I barely can speak / Yeah I’m tongue-tied and dizzy and I can’t keep it to myself”. Folk con mucha raíz y una melodía que eleva.
JAMES VINCENT McMORROW – If I had a boat
Las voces no te las esperas. Los primeros segundos son sorprendentes, y cuando el órgano que no acaba dar el tono entra, da al fondo. El resto de la canción tira adelante con los coros, los synth de base, el piano marcando el ritmo y las notas largas de la guitarra.
LET’S BUY HAPINESS – Fast Fast
Música del norte. Sin pretensiones, pero auténtica. Es sólo un ejemplo de la cultura de toda una horda de bandas nuevas en Gran Bretaña (el enfoque femenino cada vez más protagonista en esta escena).
JAMES BLAKE – Wilhelm Scream
Una idea sencilla, música y letras. Una base musical que se va complicando. El vídeo es de los más normalitos de Blake (alguno es realmente perturbador).
LITTLE COMETS – His thunder
Buscan su hueco, y tras años pululando por Sunderland y Newcastle, el grupo se ha formado una forma de hacer. Muy creativos en directo, son un ejemplo de cómo se ven a sí mismos la juventud del noreste de Inglaterra.
