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Obama se re-explica

Esta pasada madrugada, a Barack Obama le tocaba afrontar su primer Discurso sobre el Estado de la Nación. Posiblemente una de las mejores oportunidades para que la mayor cantidad de estadounidenses posible le vieran decir algo nuevo, intentar un impulso nuevo para cambiar el ánimo en EEUU, y de paso frenar la caída de su imagen en las encuestas de opinión.

Se puede ver el discurso entero (con una traducción en texto muy útil) en El País.

Después de esuchar el discurso, estas son algunas de las características que me parecen destacables:

1- Un tono populista suave hila todo el discurso, “populismo del bueno”, es decir, sacar un poco las cosas de contexto, pero con la excusa que es para animar al país.

2- Sorprenden las muchas iniciativas nuevas que Obama propone.  Pero sorprende que pese a que insiste en la necesidad de tomar decisiones difíciles, todas y cada una de las medidas que propone seguro que sonarían bien al 90% de los ciudadanos: exijir más impuestos a los bancos, más becas universitarias, reducir más impuestos a las clasese medias, más energías renovables, etc… Da la sensación que alguna medida se debe haber guardado, cuesta de creer que toda la actuación del Gobierno suene tan bien.

3- Destaca del discurso que del siempre ultracorrecto Obama salen esta vez más frases críticas y hasta sarcásticas de lo habtitual, especialmente contra los bancos, la bolsa, los lobbys… a lo que pinta como los malos de la película. Y también destacan en su discurso (esto tambien es cierto populismo) los constantes ataques  a “Washington”, del cual él mismo es la cabeza más visible, ahora mismo.

Fuente: NYT.

4- Obama no es republicano, pero en un discurso así tiene que parecerlo. Así que el patriotismo a veces suena hasta molesto. Advierte constantemente contra otro países, diciendo (mientras todo el Congreso se pone de pie a apludirle) que otros “competidores” como China, Alemania, la unión Europea no deben avanzar más rápido que Estados Unidos. Porque “yo no acepto que EEUU tenga el lugar número 2″, concluye.

5- El discurso es serio, reflexionado, muy bien pensado. Da la sensación que se han integrado muchos ingredientes, y no faltan las historias personales de ciudadanos que “me han escrito, cartas que leo todas las noches”, con las que Obama emocionaliza las nuevas leyes que presenta al largo del discurso.

6- Muy al principio, el presidente lo deja claro. Entre todas sus diferentes prioridades en su campaña, todos los cambios que tenían que llegar… reducir el paro será la prioridad. La educación, la reforma sanitaria, Afganistán, la seguridad también se citan, son temas importantes, pero serán secundarios de cara al 2010 (sólo la sanidad parece que puede compartir protagonismo con el crear nuevos puestos de trabajo).

7- Destaca que Obama vuelve a sacar a relucir su vibrante capacidad oratoria, suena equilibrado, y con ritmo. Pese a tomarse una hora y diez minutos, su discurso no aburre.

8- Es gracioso como Joe Biden (vicepresidente) y Nancy Pelosi, la presidenta del Congreso, aguantan muy bien la presión de salir en segundo plano todo el tiempo, mientras habla Obama. Sonríen, asienten, y se añaden con ganas a los aplausos en pie de los demócratas, cada dos-tres frases del presidente.

Fuente: NYT.

9- Es de agradecer que Obama utiliza el tiempo para explicar planes de acción, dar datos, hacer previsiones, y prometer nuevos proyectos muy concretos. En cambio, alude mucha a combatir el cambio climático, y trabajar con energías sotenibles, cosa que en Europa, después de haber visto su floja aportación en Copenhage, suena a exageración.

10- Molesta un poco la manía que Obama tiene de adular a los ciudadanos. El americano medio lo hace todo bien, trabaja duro, tiene esperanza, apoya el bien, y nunca se aprovecha del sistema, como sí lo hacen los malos banqueros. Es muy bonito, pero no es la verdad.

11- “No podemos estar cada día en elecciones”. “No podemos siempre pensar que si el oponente pierde, nosotros ganaremos”. “Estamos aquí para servir a los cudadanos, no cultivar nuestras ambiciones”. Esto en cambio, suena más creíble, en un Obama que realmente se ha esforzado en cambiar el canibalismo político.

12- Y para acabar… ¡qué personalidad que tiene Michelle Obama! Cuando el presidente cita su trabajo para cambiar las tendencias de alimentación de los niños, ella mantiene el tipo ante la ovación de los congresistas, sonríe con seguridad ysaluda discretamente, para pedir después con un gesto que no necesita tantos aplausos, y que es mejor que siga el discurso.

En general, pues… un buen discurso. En la forma, y sobretodo en el contenido. Pidiendo más trabajo unido entre republicanos y demócratas, criticando su propia trayectoria en algunas aspectos, y recordando al final los valores democráticos, y el empeño que son necesarios para cambiar las cosas y mirar adelante con ilusión, con proyectos concretos.

Aquí el análisis del discurso en CNN

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pd Por cierto.. por qué en EEUU el concepto “bipartidismo”  (acuerdos entre los dos partidos principales) es positivo? Es mejor que el unipartidismo, sí, pero no sería mejor buscar el acuerdo más allá de demócratas y republicanos? Acaso no hay un monton de ciudadanos que no se identifican ni con unos ni con otros?

Hay días que toda la música suena igual. A duras penas ha empezado a caminar, que la canción ya ha perdido su interés. Hay momentos en los que ninguna melodía suena original, pocos segundos y todo irrita. Hay veces en los que ya en el momento de ponerte los auriculares te das cuenta de que en realidad no es lo que querías, que ningún disco cuadrará con la situación del momento, y que en realidad los oídos te duelen de haber escuchado demasiadas cosas, la solución no es poner música. Como dicen, “If it’s adding to the noise, turn off this song”.

Otras veces una canción que no había destacado nunca parece sonar como recién creada. Es posible que sea el track número “9″ de un disco en el que sobresalen los cinco primeros temas. Además, es una canción de estas a las que les cuesta arrancar, que necesita su tiempo para expresarse. Pero por lo que sea, hoy brilla, hoy cuadra. Cada frase tiene un símil en la vida real, los énfasis dicen lo que yo buscaba expresar. La melodía sorprende, y suenan instrumentos que no había escuchado hasta ahora. Es la canción que define un día, y si el descubrimiento va cojiendo forma, durante una semana, o varias, se puede convertir en una canción que define algo importante de la vida… un “Fix You”, un  “Creep”, un “When I go down”, un “Blizzard of 77″, un “Sing it out”, un “So I thought”, un “Chasing cars”, un “Let your love be strong” o un “Clocks”.

Tienes una canción así?

Cinco canciones de 2009. No son las mejores, ni las más escuchadas, ni las más valoradas. Pero todas tienen un significado profundo que puede dar un enfoque nuevo al año que se acaba. Después de las tres recomendaciones de Daniel Jándula la semana pasada, aquí van 5 canciones que han destacado individualmente.  A lo mejor alguna de ellas incluso nos apunta a algo que hasta ahora aún se nos había escapado, este año.

U2- Moment of surrender. Será un clásico de U2. En Barcelona, abriendo la gira mundial del nuevo No line on the Horizon, Bono acabó la traca de canciones con esta joya. Gracias en parte a los cinco acordes con los que el synth marca la base que se extiende por toda la pieza, “Moment of Surrender” atrae desde el primer momento por su calidez, que anticipa algo creíble. Y entonces entra la voz de Bono, muy desgarrada, cantando desde un lugar profundo, hacia arriba, frases lanzadas al cielo, pero mirando hacia el suelo. En un momento, parece que el irlandés se ha quedado a  solas con Dios: “En el momento de la rendición, en el que la visión estaba por encima de la visibilidad, (me plegué sobre mis rodillas), no veía los que pasaban por mi lado, y los que pasaban no me veían a mí”. Es un encuentro de uno a uno entre alguien que “ha jugado con fuego”, que ha “estado en todos los agujeros negros”, y un Dios que sigue ahí. “Mi cuerpo suplica volver, pide volver a mi corazón, al ritmo de mi alma”.

Relient K- Sahara. Vaya disco el de este año. Nuevos ambientes, y melodías que empiezan a romper definitivamente con todo el punkpop surfero anterior. Un álbum de 15 canciones trágicas, temático, es la forma en que parece que Matt Thiessen expresa su año de duelo. Escuchando los temas, a uno casi le sabe mal tener una mirada tan cercana a todo lo que ha significado su frustrada relación con la persona con la que se iba a casar. Letras que intentan describir la vergüenza, la frustración, el deseo de desaparecer, en un álbum producido a medida de un músico superdotado que parece haber perdido su identidad, que ya no entiende nada. “Sahara” (que va en un pack junto a “Oasis” y “Savannah”) avanza al ritmo de quién en su mente cree que arrastrándose por la arena llegará a huir de lo que le quema. Thiessen habla del león que no sabe si perdió el trono por su orgullo o por sus mentiras, y del viajero con exceso de confianza que se metió en el desierto y ahora espera detrás de una duna a que caiga la siguiente noche. No hay agua, no hay recursos propios, así que queda gritar: “Te pido una cosa. Sólo una cosa. Nunca me dejes ir. Aunque yo te dé la espalda”.

Coldplay- Death and all his friends. Es la pieza más entrañable de Viva la Vida. De hecho, es el contrapunto a la épica canción sobre reinos perdidos y mil significados que ya todos hemos escuchado demasiado (la del “Ooooh-oooh-oh, Ooooh-oooh-oh”, cantado a coral). Ésta última canción es más sincera, es más transparente que el punto álgido del disco, y en lugar de vender adrenalina, retrata en tres increíbles cambios de ritmo algunas breves reflexiones sobre a dónde se va después de vivir la vida. Así Coldplay cierra un álbum redondo (de los que hay que escuchar de un tirón) y todo parece que queda en paz. Una sensación que en lo musical cuadra (vaya broche genial con la outro). “Death and all His friends” empieza como una nana, cambia a un compás que se desequilibra para ir creciendo a una melodía algo incómoda pero intrigante, y un riff de guitarra que busca algo que no encuentra. Para acabar con una declaración final: “No quiero reciclar venganza, no quiero seguir a la muerte y a todos sus amigos”. La vida y su final no se pueden hacer caber en un disco, y en ello está la profundidad de esta canción.

Switchfoot- My song: I’m on the run / I’m on the ropes this time / Where is my song? I’ve lost the song of my soul tonight / Sing it out / Sing it out / Take what is left in me / And make it a melody / Sing it out / Sing out loud / I can’t find the words to sing / You’d be my remedy / My song / My song /I’ll sing with what’s left of me / Where is the sun? / Feel like a ghost this time / Where have you gone? / I need your breath in my lungs tonight / Sing it out / Sing it out / Take what is left in me / Make it a melody / Sing it out / Sing out loud / I can’t find the words to sing / You’d be my remedy / My song // I’m holding on / I’m holding on to you / My world is wrong / My world is a lie that’s come true / And I fall in love / With the ones that run me through / When all along all I need is you. -A Jon Foreman le han dejado escribir una canción sobre lo algo que muchos viven y no saben cómo expresar.

Jars of Clay – Two Hands. Se comenta por foros y webs que The Long fall back to Earth es uno de los discos más destacados de esta ya muy experimentada banda. Lo que está claro es que siguen trabajando como el que más en la música, que se lo toman como profesión. Nuevo disco en 2009, pues, ya hemos perdido la cuenta, en el que destaca especialmente “Two Hands”, por expresarse tan sencillamente. Las contradicciones de una casa dividida contra sí misma, de un mentiroso que tiene sed de una verdad absoluta. “Si sólo mis dos manos hicieran los mismo, y no usara una para acercarte y otra para apartarte”, si sólo “abriera los ojos” concluye una melodía muy pop que funciona. Para Jars of Clay la fórmula también es rendirse y empezar un nuevo día. Un nuevo año con el cambio real.

[Lo mejor para escuchar estas canciones es Spotify  (legal y gratuito).  El formato vídeo también funciona, pese a perder calidad de sonido.]

Un buen 2010, lleno de melodías con sentido, y palabras que les den contenido!

Publicado en P+D

Ser independiente no es tan fácil. Switchfoot está a punto de sacar su nuevo disco, y esta vez será por su propia cuenta. Como cuando empezaron, hace más de una década, sin el lastre en el que se había convertido el major-label Sony BMG.

Durante diez años, la banda ha enganchado a un público muy heterogéneo. Desde adolescentes que les han descubierto gracias a las bandas sonoras de sus películas preferidas hasta treintañeros que habían guardado en secreto todo lo producido antes de “Beautiful Letdown”, el disco que por portada llevaba una piscina sin una gota de agua. Una genial metáfora de lo que su música quería expresar antes de que muchos empezaran a hablar de ellos.

En un vídeo que sirve de trailer a “Hello Hurricane” (noviembre de 2009) Jon Foreman, líder del grupo, explica por qué han decidido “deconstruir” todo, y volver a bajar los escalones por los que habían subido. Da detalles de cómo la banda se ha montado su propio estudio de grabación, y cómo cayó la decisión de renunciar a la seguridad de un contrato con una gran compañía (Sony BMG es el paraguas de grupos como Foo Fighters, System of a Down y pop stars como Beyoncé).

Pero volver atrás ha sido más difícil que simplemente darse la vuelta. Explica Foreman que el aire fresco choca, que recuperar la libertad les ha llevado a una “tormenta”, en un proceso que les ha cargado aún con más responsabilidad. El disco parecía que no se perfilaba, y el baremo para que una nueva canción fuera aceptable se había puesto muy alto: “Si no lloras cuando estás cantando una canción, ¿por qué la estás cantando? Es decir, si no crees lo que estás cantando, no tiene sentido cantarlo”. La expresión de Jon cuando habla de estos cambios muestra como tras haber dejado atrás la carga de una compañía que ha querido dictar su identidad, la presión se ha trasladado ahora al reto de redescubrir qué es lo que Switchfoot quiso ser. “Hemos escrito unas 90 canciones para este disco”, explica su hermano Tim, pero la mayoría acababan hundidas “en nuestro propio criticismo el día después”.

Durante estos últimos años, Jon parecía haber estado evadiéndose para expresarse sinceramente en otros proyectos, como el cuádruple Fall / Winter / Spring / Summer (año) o Fiction Family (2009). Pero ahora la marca Switchfoot vuelve a ser el espacio en el que pararse, sentarse, ser honesto y enfrentarse al cometido de escribir sin tapujos.

Y la expectación es grande, porque más de uno está convencido de que el líder de Switchfoot es uno de los mejores compositores de su generación. Y la forma con la que describe su ilusión por la nueva sinceridad promete. La música de Foreman ha apuntado siempre a los agujeros por los que nuestra sociedad se desangra. Toca la fibra porque su lenguaje no es político, no habla de males generales, ni siquiera de sistemas que derribar. Sus canciones huyen de lo ideológico, no buscan la culpa en lo externo.

Lo que rompe un corazón es el propio corazón de cada uno. “Soy mi propia aflicción, mi propia dolencia”, canta en el nuevo single, Mess of me. Jon Foreman apunta a que lo que falla no está ahí fuera, sino mucho más cerca de lo que parece. Así que el californiano hincha el deseo por más, por llenarse con vida. Vida en mayúsculas, como la que describió en su momento en “On Fire” (Beautiful Letdown, 2003):

They tell you where you need to go
They tell you when you’ll need to leave
They tell you what you need to know
They tell you who you need to be

But everything inside you knows
There’s more than what you’ve heard
There’s so much more than empty conversations
Filled with empty words

And you’re on fire
When He’s near you
You’re on fire
When He speaks
You’re on fire
Burning at these mysteries

Give me one more time around
Give me one more chance to see
Give me everything You are
Give me one more chance to be… (near You)

Cause everything inside me looks like
Everything I hate
You are the hope I have for change
You are the only chance I’ll take

When I’m on fire
When You’re near me
I’m on fire
When You speak
And I’m on fire
Burning at these mysteries
These mysteries…

I’m standing on the edge of me
I’m standing on the edge of everything I’ve never been before.
And I’ve been standing on the edge of me
Standing on the edge

You’re the mystery

Foreman no es un romántico. Romanticismo es el deseo de escapar de la realidad, para aspirar a un ideal. Cristianismo, en cambio, es desear por encima de todo la Vida, querer depender totalmente de quién la creó y quién puede acabar con el desastre de todo lo que hay en nosotros. Foreman, definitivamente, no es un romántico. Es, simplemente, uno más que ha probado la paz, y desde entonces siente la necesidad de hacer preguntas incómodas. Sobre la vida. Sobre los sentidos.

El líder de Switchfoot formula tantos interrogantes como canciones escribe. Preguntas que aunque lo parezca, no son retóricas. Porque la respuesta a todas ellas es un hombre que se caracterizó precisamente por eso, por hacer preguntas incómodas: Jesús. Fue el que propuso lo de VIVIR en mayúsculas.

Publicado en Entrelíneas y P+D

Dave, un estudiante universitario de aquí, en Sunderland (Inglaterra), donde estoy viviendo en el momento, me dejó el otro día la película “Hotel Rwanda”. Habíamos estado charlando durante bastante tiempo sobre sus intenciones de irse a África después de la carrera. Me enseñó su colección de libros en swahili, la lengua que está aprendiendo ahora para prepararse.

Ésta tarde he visto la película, y sentido rabia. Por la violencia sin piedad, sin argumentos de peso, entre hutus y tutsis, en su momento, y por la cobardía de los países que podíamos hacer algo e hicimos muy poco. Y me hizo pensar en lo peligroso que es utilizar los sentimientos nacionalistas, raciales, localistas, identitarios… que todos tenemos (en un sentido u otro, más evidentes o menos), de forma extrema. La recomiendo, da que pensar.

Poco después me metía en El País, y he aquí un reportaje sobre una ideología que ya hace años que se reinstalando en países que deberían explicar mejor su historia reciente. “El fascismo despierta de nuevo en Italia”.

Y de ahí, al documental Nazi Rock, que explica como no sólo en Alemania o Estados Unidos el fenómeno va tomando lugar, como ya saíamos, sino también en Gran Bretaña, Italia… Vale la pena verlo. Y pensar. Y sacar conclusiones sobre quienes somos, cuál es nuestra identidad real. Y qué diremos si el fascismo se va exteniendo entre la gente, y acaba apareciendo en los gobiernos de los países donde vivimos.

En Inglaterra, los medios de comunicación parecen estar por encima de todo. Lo aprendimos en la Facultad: el poder de la prensa en el Reino Unido es descomunal. Las radios trabajan duro, los canales de televisión tienen redacciones enormes y corresponsales en todos sitios, y los tabloides convierten cualquier historia de la calle en un debate nacional.

Ayer el tema aquí era que el diario hipersensacionalista “The Sun”, había decidido cambiarse de partido. Tal cual, por las buenas. Durante 12 años han apoyado a los laboristas (centro-izquierda), y en su momento hicieron lo imposible para llevar a Tony Blair al poder. Pues ayer, la portada era esta:

sun

“Labour’s lost it”. Los laboristas lo han perdido. El apoyo de “The Sun”, se entiende. El tabloide más popular aquí. La reacción de todo el resto de medios de comunicación ha sido un gran “Ooh!”, era noticia destacada en todos los informativos. ¿Por qué? Porque en medio del Congreso del Partido Laborista, estos días, la retirada del apoyo del “The Sun” parece tirar por el suelo gran parte de ganar las próximas elecciones.  Los ‘tories’ estaban en plena “Fightback operation” (como la han titulado ellos mismos), y ahora de golpe, el jarro de agua fría es tan importante que podría apagar todas las pequeñas llamas de recuperación en las encuestas.

Es más, el cambio de opinión de Rupert Murdoch, el magnate que dirije el grupo mediático más grande del mundo (con decenas de televisiones, diarios, televisión por cable, revistas, agencias publicitarias y.. “The Sun”), es según muchos, el punto y final para Gordon Brown, Prime Minister británico. Con el tabloide en contra, los analistas consideran que los conservadores, tras más de una década, ya están a medio paso de volver al poder.

Es increíble como una portada de un diario que solo se dedica a explicar escándalos locales, asesinatos, y trapos sucios de políticos y famosos, sea capaz de tener tanta influencia en el futuro voto de la gente en el Reino Unido.  David Cameron, líder conservador, aparecía ayer con el diario en la mano, con una sonrisa que no le cabía en la cara. En el Congreso laborista, en cambio, la frustración de ver como todos los esfuerzos parecen irse al garete por la opinión de un tabloide, no se ocultaban. Es el caso de Tony Woodley, dirigente sindical vinculado al Partido Laborista. Cuando le tocó su intervención en el Congreso, y ante todas las cámaras, cojió el “The Sun”, y dijo: “Ésto es lo que hace tiempo que he aprendido que hay que hacer”. Y partió el ejemplar en dos.

Tony-Woodley-rips-up-the--sun

Política y medios de comunicación en el Reino Unido. Es otra cosa.

Suena por megafonía David Bowie, a toda potencia, es esa canción que de no ser por mi profesor de inglés en la ESO no habría reconocido: “Space Oddity”.

Los focos se han fundido a negro, los flashes ya empiezan a hacer esas fotos que no servirán porque aún no hay nada que mostrar, y de entre los destellos blancos de las gradas del Camp Nou empiezan a surgir unos misteriosos puntos rojos que dan un toque de calor al de por sí escalofriante escenario. 100.000 personas.

Lleno en las graderías, lleno sobre el césped, o la parte del césped no ocupada por la bestia espacial con patas (“The Claw”) que U2 ha montado para demostrarse a sí mismos al mundo. Dicen que para la 360º Tour hay repartidos por el planeta 3 escenarios idénticos a éste, cada uno de los cuales necesita 120 camiones para ser transportado de una ciudad a otra.

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Lo que dice Bono sobre la inspiración en Gaudí se comprende cuando 2 horas antes de empezar el espectáculo observo la construcción de 60 metros de altura desde abajo mismo. Hemos conseguido meternos en el grupo de privilegiados que tiene acceso al círculo-pasarela que envuelve el escenario. La vista desde allí, enganchados al centro del show que está a punto de caer, es increíble. Mirando hacia arriba y buscando el cielo entre las estructuras de hierro del monumento mastodóntico, los colores, las formas, y los detalles me recuerdan, ahora sí, a algunos trazos del Park Güell, y sobre todo a las torres de la Sagrada Familia. Algo de razón tiene Bono, es verdad.

Han tocado Snow Patrol, con ganas, pero tal como comenta alguien a mi lado: “Suenan vacíos”. Y es verdad, aún si puedes tocar junto a la banda de rock más importante y ante decenas de miles de personas, eso de ser telonero es algo triste. La gente reacciona, pero de alguna forma se miran la cosa como un aperitivo que nadie echaría de menos si no estuviera. Sabe mal, porque si pones a este mismo grupo de pop británico en un local para 2.000 personas, tendrías una actuación de las que te llegan al alma.

U2.com

Pero volvemos a Bowie. El hilo musical se acaba. Se encienden los focos, aún en medio del negro, y se centran en John Mullen Jr., batería, sobre Adam Clayton, bajo, y sobre The Edge, guitarra. En este orden empiezan a construir el primer tema… la expectación aún no ha explotado, falta Bono. Y cuando la guitarra por fin se decide a entrar con el genial riff de “Breath”, aparece Mr. Filantropía, y todos los que no somos enviados especiales de algún medio, nos desgañitamos, cada uno a lo suyo: “¡Bono!”, “¡Toma!”, o simplemente… “¡Yeah!”.

Es 2 de Julio, segundo concierto en Barcelona, y pese a que en varios momentos se podrá ver que a Bono ya no le va tanto el baile sobre las plataformas que lleva por zapatos, otros como Adam Clayton parecen haber rejuvenecido. El bajista incluso se hace carreras por zonas varias, y mueve la cabeza al ritmo de las nuevas canciones. Está en mi lado del escenario, y es interesante su expresión durante las 4 primeras canciones: en “Breathe”, “No line on the Horizon”, “Get on your Boots” y “Magnificent”, se le puede leer la ilusión en la cara, da igual que el público no acompañe todo lo que podría [Inciso: Señores fans, las nuevas canciones no son menos buenas que las anteriores. Pueden estar seguros de que cuando hayan tenido suficiente tiempo para aprendérselas de memoria, les gustarán tanto como los clásicos].

Cuando llegan Beautiful Day, Where the streets have no Name, Sunday Bloody Sunday, en cambio, las amplias sonrisas de satisfacción de los irlandeses ya no son tan grandes, aunque lo compensa de sobra la actitud del público, que ahora sí canta los himnos que se han ido aprendiendo en los últimos 30 años. Lo cual explica, de paso, que no se encuentre entre las masas ni un solo adolescente.

“Pride” (In the Name of Love), “Vertigo” y la preciosa “Moment of Surrender” (del nuevo disco, y que cierra el concierto), resumen claramente las variadas dosis de evangelio que escuchamos (y cantamos, sin mucha conciencia de ello) al largo de las 2 horas y media. La primera habla explícitamente de un personaje histórico llamado Jesucristo, que se dio a sí mismo hasta la muerte… por amor. La segunda trata sobre la tentación y el desierto del alma. Y la tercera, una gran balada, habla de ponerse de rodillas (Bono lo hace sobre el escenario), para sin más público que lo divino, rendirse ante el Creador.

U2.com

Destaca José de Segovia (expertísimo en U2) que la ambigüedad de Bono muchas veces no ayuda a sacar conclusiones claras sobre su posicionamiento en cuanto a la fe. ¿Es el líder de U2 un espiritualoide simplista? ¿Confunde fe con buenas intenciones sociales? ¿Se queda sólo con lo que le interesa de la figura de Jesús, el amor, el perdón, el llegar a los más necesitados? Son algunas de las críticas que se le hacen a Bono y, en cierto sentido, son justas. Lo que parece evidente en muchas de sus letras, queda difuminado por otros lados, y hay mensajes que no cuadran.

Pero después de vivir un show de U2 a cinco metros de la banda, resulta difícil negar que lo que el disco “No line on the Horizon” pretende transmitir, en gran parte de sus canciones, es un acto de adoración a Dios. Una proclamación de su soberanía, su poder y su “Magnificiencia”:

I was born
I was born to sing for you
I didn´t have a choice but to lift you up
And sing whatever song you wanted me to
I give you back my voice
From the womb my first cry, it was a joyful noise…
Only love, only love can leave such a mark
But only love, only love can heal such a scar
Justified till we die, you and I will magnify
The Magnificent
Magnificent

Artículo publicado en P+D

No pensaba insistir en el tema de De Cospedal. Pero… hoy he leído unas declaraciones del ministro de Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, diciendo unas palabras increíblemente parecidas a lo que yo escribí en un post en este blog hace tan solo 2 días. Ahí está las líneas del El Mundo, sobre lo que el ministro del PSOE ha dicho en la rueda de prensa:

Respecto a estas declaraciones, el titular de Interior se ha expresado duro y crítico con la posición que está adquiriendo el PP y ha instado a la oposición a que si tiene pruebas acuda a los juzgados. “Esta infamia se hace con pruebas y en los juzgados y no en una playa y sin pruebas”, ha espetado Rubalcaba. “No se puede decir la barbaridad del verano y luego me doy un chapuzón“, continuó. (crónica entera aquí)

Yo escribía el 9 de agosto:

Ni siquiera en verano. (…) Ni siquiera si están de vaciones, o si detrás del micro se ve la playa y el sol radiante. (…) Ni siquiera en agosto nos podemos evitar lo que Voltaire llamaba la “infamia” pública de los que se mueven cerca del poder. (…)Y lo dice con toda la tranquilidad, como quien tumbado en la arena dice “hoy no hace tan buen día como ayer”. Por favor. Hay cosas que no valen, no vale confundir a la gente con bestialidades como ésta. (post entero aquí)

No quiero sonar fuera de lugar, pero ¿no son increíbles los parecidos? ¿Algún geek de internet me puede aconsejar sobre probabilidades de sacar dinero por infringimiento de derechos de autor? : P

Ni siquira en verano. Ni siquiera con el moreno, las gafas de sol en el pelo, la camisa blanca. Ni siquiera si están de vaciones, o si detrás del micro se ve la playa y el sol radiante. Es un poco triste. Ni siquiera así algunos políticos hacen un esfuerzo por defender a los que creemos que la política no es tan mala, tan tristemente falsa. No queremos ser simplistas, no queremos caer en lo de “Ves como todos son corruptos?” o el “que te esperabas de los políticos, no tienen ideas, solo se insultan”. Pero es que… es verdad. Ni siquiera en agosto nos podemos evitar lo que Voltaire llamaba la “infamia” pública de los que se mueven cerca del poder. “Aplastadla!” (la infamia), repetía en sus escritos.

Dibujo

De Cospedal. Es una gran político. Una mujer equilibrada, las cámaras le sientan bien, la mirada limpia, el tono tranquilo, una mujer que podría ganar las elecciones en España, sin duda. ¿Pero entonces? Entonces una acusación de película: El Gobierno de un país democrático, en el que hay separación de poderes, estaría orquestando al poder judicial y a la policía del estado para pinchar teléfonos ilegalmente al partido de la oposición.

Y lo dice con toda la tranquilidad, como quien tumbado en la arena dice “hoy no hace tan buen día como ayer”. Por favor. Hay cosas que no valen, no vale confundir a la gente con bestialidades como ésta. ¿A qué ayuda? Dígame, De Cospedal, ¿cuántos escaños va aganar en las elecciones de 2012 por haber dicho ésto ahora? Ninguno. Y cuánto le cuesta esta chorrada a la imagen de la democracia, y los que representan a la gente, los políticos?

Es una pena. De verdad.  No sé si yo estuviera  tan cerca de la tentación del podercomo lo está De Cospedal, sería más responsable. Pero seguro, seguro, que durante las vacaciones intentaría relajarme para volver al trabajo con algo más de equilibrio y sentido común.

Por favor, vamos a dejar la política playera.

Breath

penya-segat

Mi facebook, tu i-phone, su email y su serie, a cambio de mis amigos, tus conversaciones, sus palabras y la intemperie.

Mi trabajo, tus manias, su sueldo y su ciudad, a cambio de mi esfuerzo, tu movimiento y su autenticidad.

Quiero un poco más de silencio blanco, del que te hace sentir vacío. Para llenar al agujero de mi caída con lo el que da sentido.


Everything I have is trash
Compared to knowing who You are.

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